Qué no es el bokeh en fotografía

En revela2estudio.com, disfrutamos enseñando fotografía y, por eso, nos esforzamos para que tú, y nuestros alumnos, aprendáis la técnica y el lenguaje fotografícos de una forma sencilla y práctica pero, a su vez, precisa. Y no podríamos hacerlo de esa manera si no llamásemos a cada cosa por su nombre.

Hace unos días, conversando con un conocido que empieza a aficionarse a la fotografía, me comentó que había leído en Internet que con el 18-55 del kit de su Canon no se podía conseguir el “efecto bokeh“, que lo había intentado en modo manual y nada, que no le salía el efecto. Tomé su cámara, hice un retrato suyo a una distancia muy corta y abriendo al máximo el diafragma (f/5.6 es la mayor apertura que permite en la focal de 55mm).  Él pudo ver en la pantalla de su 1200D que eso que llamaba “efecto bokeh” podía conseguirse con su 18-55mm, incluso utilizando longitudes focales más cortas, siempre que el punto donde se situase el foco estuviese muy próximo a la cámara.

A veces, podemos encontrar explicaciones confusas y equivocadas, probablemente más a menudo de lo deseable, acerca de que es el bokeh en fotografía, es posible que incluso hayas leído alguno de esos textos en algún libro o blog para fotógrafos de mucha repercusión y tengas un concepto equivocado sobre lo que significa bokeh. No quiero ser puntilloso, es cierto que todos nos entendemos cuando alguien nos habla sobre el “efecto bokeh” pero nunca está de más aprender el verdadero significado de esa palabra

Estoy seguro de que es más difícil de explicar que de entender pero puedo asegurarte que:

El bokeh no es ningún efecto, ningún “truco” fotográfico ni especialidad de fotografía, tampoco la forma molona de nombrar a las luces redonditas que aparecen en el fondo de algunas fotografías.

Quien lo explica así confunde el bokeh con el desenfoque. Siendo el último el fenómeno óptico producido especialmente cuando el observador mira a través de un instrumento óptico o lente. Cuando hablamos de fotografía, ya sabemos que el desenfoque es más acusado a medida que utilizamos aberturas de diafragma mayores, longitudes focales más largas, y también cuando el punto de enfoque está más próximo a nosotros.

Entonces, ¿en que consiste?

Si bien, la palabra de origen japonés boke (sin la h final, que fue añadida en la adaptación a la lengua inglesa del vocablo) significa literalmente “borroso” ésta se utiliza de forma abstracta, refiriéndose a un conjunto de cualidades subjetivas que definen exclusivamente la calidad del desenfoque y la de la apariencia de los puntos o círculos de luz reflejados. Por lo tanto, el bokeh no son las áreas borrosas de la imagen, el desenfoque en sí mismo, ni su aparición en mayor o menor medida, sino la calidad de aquellas cualidades estéticas que lo conforman.

Esas cualidades subjetivas pueden ser, por ejemplo, la suavidad de las transiciones, la “cremosidad”, una gama tonal rica, la armonía de su apariencia, o lo agradable de sus formas. Un bokeh de alta calidad puede hacer que la fotografía sea más atractiva visualmente, dotando a la imagen de ese factor casi intangible que puede destacar una instantánea sobre las demás. Ahora bien, nadie debería decirte que un bokeh de baja calidad ha podido arruinar tu fotografía, si has captado la emoción, el sentimiento o un estado ánimo, todo lo demás sobrará.

¿De qué depende la calidad estética del bokeh? 

Tal y como hemos visto en la primera parte del artículo, estamos hablando de un concepto subjetivo y existen opiniones para todos los gustos pero muchos solemos coincidir en los siguientes puntos:

– De la iluminación del lugar en el que estés fotografiando.

– De el contraste de los elementos del fondo que aparecerán en tu encuadre, y el área que ocuparán en la fotografía en relación con el motivo principal.

– De la homogeneidad de las texturas del fondo.

– De la distancia de enfoque hasta el motivo principal y la de este respecto al fondo.

– De la longitud focal y la apertura utilizadas.

– Y por supuesto, de la calidad de construcción óptica y mecánica (hojas o palas del diafragma) del objetivo que estés utilizando en conjunto con un buen número de leyes ópticas.

Puede haber muchos otros factores pero no hace falta nombrarlos todos para comprender que la calidad del bokeh no depende exclusivamente del objetivo sino del sumatorio de otras variables relacionadas. Podríamos hablar entonces de que el bokeh no es un propiedad de los objetivos sino de las fotografías obtenidas, teniendo, eso sí, el objetivo la capacidad para “moldear” el bokeh de la imagen de una manera más o menos eficiente. Esto significa que incluso con un “pisapapeles” podríamos conseguir un bello bokeh en circunstancias concretas aunque será el objetivo de categoría superior el que nos permita alcanzar el resultado deseado en una variedad de condiciones más amplia.

¿Cuándo podría decirse que el bokeh no es de categoría?

Volviendo a recordar que todas estas apreciaciones son subjetivas y personales, parece que existe cierta unanimidad para afirmar que la aparición de líneas duras, cercos afilados en las altas luces y transiciones excesivamente contrastadas, distraen y confunden demasiado la atención como para considerarse agradable a la vista. Vamos a ver los siguientes ejemplos.

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Fig. 1: Canon 50mm 1.8 II f./1.8 El bokeh obtenido en esta imagen tienen una apariencia confusa y extraña. El contraste entre las manchas de color es demasiado alto y podemos ver como las circunferencias de las altas luces están demasiado definidas, creando un textura similar a las escamas en el fondo de la imagen. Su aspecto no se define por la sutileza que sería deseable. El objetivo es el causante principal de la aparición de los cercos en las altas luces.
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Fig. 2: Canon 50mm 1.8 II f./1.8 Utilizando el mismo objetivo a la misma abertura hemos conseguido mejorar la apariencia del bokeh aumentando la distancia entre el punto de enfoque y el fondo. Siguen apreciándose algunos defectos propios de la lente pero el resultado estético es ahora más equilibrado.
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Fig. 3: Canon 50mm 1.8 II f./1.8 En este caso, un fondo con una paleta de colores más homogénea y apagada mitiga bastante la aparición de “escamas” que vimos en la figura 1. Existe mayor limpieza y la confusión es menor, aunque podemos apreciar que la circunferencia de las altas luces es demasiado nítida y contrastada.
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Fig. 4: Canon 50mm 1.8 II f./5.6 En esta imagen hemos utilizado un diafragma más cerrado. Observa que para conseguir un nivel de desenfoque similar al de la figura anterior ha tenido que acercarse la cámara para acortar la distancia de enfoque. Al cerrar el diafragma hemos cambiado la apariencia de las altas luces, si te fijas bien, se reflejan ahora en forma pentagonal debido a las 5 hojas de diafragma empleadas en construcción de este objetivo.

El sabor de un buen bokeh

Como el mejor de los cappuccinos, un gran bokeh debe tener una textura “cremosa”, suntuosa y agradable, donde la amalgama de colores y la estructura de las áreas desenfocadas se mezclan con armonía y suavidad provocando que el ojo sea incapaz de encontrar imperfecciones que llamen la atención por la dureza de sus contrastes o por la percepción definida de sus formas.

Los brillos y reflejos de las altas luces se deberían percibir completamente difuminados cuando el desenfoque es muy pronunciado, o bien, redondeados (sin que se distinga el número de hojas del diafragma) y sin halos contrastados cuando cerramos la apertura para lograr una apariencia diferente en nuestra imagen.

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Fig. 5: Canon 70-200 2.8 IS II – f/2.8 a 200mm En la parte que toca al objetivo, su capacidad para crear imágenes de bokeh agradable es excepcional, las transiciones son muy suaves, como pinceladas y los brillos no presentan cercos o aros contrastados. En cambio, la elección del fondo no ha sido la más acertada, por mucha calidad que tenga el objetivo no podemos confiar en que este haga todo el trabajo por nosotros.
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Fig. 6: Canon 70-200 2.8 IS II – f/2.8 a 70mm – El mismo objetivo, utilizando una longitud focal más corta sigue siendo muy hábil para lograr un apetecible bokeh en esta fotografía aunque se aprecia una ligera trama en algunas zonas y algo de contraste en los discos de luz.

Cómo mejorar el bokeh de tus fotografías en 3 pasos (usando cualquier objetivo)

Acabamos de ver que este es un tema que reúne muchas variables, condiciones y parámetros que, en conjunto, nos llevan a afirmar que lograr un desenfoque estéticamente atractivo en tus fotos no depende exclusivamente del objetivo.

La mayoría no podemos permitirnos el Zeiss 135mm f/2.0 que cuesta más de 4000€ pero sí podemos tomar algunas decisiones, antes de fotografiar, que nos ayudarán a mejorar la belleza del bokeh de nuestras imágenes aunque estemos usando una lente modesta. Como ya conocemos la teoría de la profundidad de campo y del desenfoque, no voy a relatar los consejos básicos para mejorar el bokeh (longitud focal larga, objetivos luminosos, etcétera) sino aquellos que podrás aplicar, sea cual sea tu objetivo:

  1. Busca el fondo más homogéneo que esté a tu alcance, donde la gama de color y brillo sean similares. Eso evitará que la mezcla de los tonos y los brillos se convierta en manchas aisladas con una transición entre unas y otras demasiado contrastada y dura.
  2. Reduce la distancia entre tu cámara y el motivo principal de tu fotografía. Cuanto más cerca estés menor será la profundidad de campo y, en consecuencia, mayor el desenfoque del fondo. Esta distancia juega un papel muy importante en la apariencia final del bokeh.
  3. Cuando el motivo principal de tu fotografía pueda moverse aléjalo del fondo. Si está demasiado cerca el desenfoque no será suficiente, dando como resultado un bokeh embarullado que distraerá fácilmente la atención. Por ejemplo, si estás haciendo un retrato, conseguir un fondo de color completamente uniforme puede tener un resultado espectacular.

 

Has llegado hasta el final :-) Me gustaría mucho conocer tu opinión, duda o puntualización acerca de este artículo, para ello tienes los comentarios abiertos.

¡Y recuerda dos cosas! El bokeh no es un efecto y puedes conseguir una buena calidad en tus desenfoques con cualquier objetivo, sólo tienes que encontrar la manera de aprovechar todas sus posibilidades.

  • Ángel Sánchez

    Esta sema precisamente haré mi primera sesión con una amiga… Y este artículo, me cayo del cielo. Muy bueno.

    • Revela2 Estudio

      Muchas gracias Ángel. ¿Cómo quedó esa sesión?

      Saludos cordiales.

  • Jose Unna Hamilton

    Hola Isra, me gustó mucho tu artículo del bokeh, es gráfico y didáctico. Saludos de México y felicidades por tu blog, es muy bueno.

    • Revela2 Estudio

      Hola Jose!
      Muchas gracias por tus palabras, son un estímulo para seguir publicando artículos que os resulten de interés. En breve, retomaremos las publicaciones con mayor asiduidad. Espero seguir contando con buenos lectores como tú. Un abrazo y saludos cordiales para todos los amigos de México, país que tanto admiro.