Tomar buenas fotos es más fácil de lo que piensas. Guía para comprender el ISO, la apertura y la velocidad.

En algunos de los cursos y talleres de fotografía de Revela2 Estudio hemos tenido algunos alumnos muy interesados por la fotografía pero que se sentían un poco abrumados ante su cámara de fotos digital y la gran cantidad de funciones y controles de las mismas.

La fotografía puede ser tan fácil o tan compleja como nosotros queramos hacerla, probablemente cuando comiences a hacer mejores fotos y a controlar tu cámara querrás introducir nuevas técnicas o probar con diferentes especialidades fotográficas. Lo mejor de todo es que los pasos hasta lograr hacer mejores fotos son muy pocos, conociendo cuales son los fundamentos elementales de la fotografía y los controles básicos de tu cámara digital serás capaz de lograr buenos resultados en muy poco tiempo. En este artículo vamos a hablar precisamente sobre como dominar los controles, la configuración y los parámetros de tu cámara de fotos, si todavía estás un poco perdido acerca de términos como diafragma, velocidad de obturación o ISO te recomiendo que leas los artículos publicados sobre ello que encontrarás en la página dedicada al curso de iniciación a la fotografía, puedes empezar por el triángulo de la exposición.

¿Nos ponemos a ello? Es muy fácil. Si lo necesitas, puedes guardar esta guía en tus favoritos para tenerla siempre a mano.

¿Qué resultado quieres conseguir? La profundidad de campo y la cantidad de movimiento capturado.

Antes de empezar a controlar los parámetros en la cámara debes tener claro, en primer lugar, los dos efectos resultantes de seleccionar diferentes valores de apertura de diafragma o velocidad de obturación, que serán los que dibujen la apariencia final de tus fotografías.

La profundidad de campo:

Quizá conoces ya a que se refiere, en cualquier caso no está de más recordar que la profundidad de campo es el espacio que aparece como razonablemente nítido, por delante y por detrás del motivo u objeto que hayas decidido enfocar. Lograr una gran profundidad de campo significa que el área que percibirás como nítida cuando mires tu fotografía será mucho más amplia, una profundidad de campo reducida significa que el espacio nítido es muy estrecho, pudiendo ser de apenas unos pocos centímetros.

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f/2.0, 1/2500, ISO 100. Ejemplo de profundidad de campo reducida, usar aperturas de diafragma grandes (número f más pequeño) será una de las herramientas para lograr una profundidad de campo reducida.

Puedes controlar la profundidad de campo de tres maneras:

  1. Modificando la apertura del diafragma: Cuanto mayor sea la apertura (número f más pequeño) más reducida será la profundidad de campo y viceversa.
  2. Cambiando la longitud focal: Una longitud focal más corta te dará una profundidad de campo mayor y viceversa, si utilizas un teleobjetivo largo la profundidad de campo se verá reducida.
  3. Modificando la distancia hasta el motivo enfocado: Si te alejas de aquello a lo que estés enfocando la profundidad de campo será mucho mayor, si te acercas la profundidad se verá reducida de forma progresiva.

Cantidad de movimiento capturado:

Cuando hablo de movimiento capturado me refiero siempre a tomar una decisión consciente a la hora de realizar las fotografías, siempre podrás decidir cuanto movimiento quieres que registre el sensor de tu cámara de fotos digital.

Si seleccionas una velocidad de obturación muy lenta (p.e. 1″ segundo) registrarás un número alto de fracciones de segundo, contenidas dentro de ese lapso de tiempo, produciéndose un efecto acumulativo; las fotos que has visto con estelas o las que todos conocemos como “borrosas” no son más que un ajuste de la velocidad de obturación demasiado lento respecto al movimiento que ha tenido lugar frente a la cámara (o incluso a tú movimiento al hacer la foto).

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f/22, 1/25, ISO 100. Resultado de utilizar una velocidad de obturación demasiado lenta. La cámara ha registrado el movimiento de madre e hija al correr y también el de la cámara al seguirlas (fíjate en la valla). A veces, los fallos te permitirán explorar diferentes posibilidades creativas.

En cambio, una velocidad de obturación rápida captará un menor número de fracciones de segundo, es decir, una cantidad de movimiento mucho más acotada, un desplazamiento menor que es el que nos da la sensación de haber congelado la imagen.

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f/5.6, 1/640, ISO 100. Usar una velocidad de obturación de 1/640 fue suficiente para capturar el salto, no demasiado rápido, del piloto. En cambio el “spray” de agua no llega a estar completamente “congelado”. Si hubiésemos querido congelar el “spray”, y para no comprometer demasiado la profundidad de campo, lo mejor habría sido subir la sensibilidad y ajustar una velocidad de obturación más rápida.

Puedes controlar la cantidad de movimiento capturado de dos maneras:

  1. Modificando la velocidad de obturación: Una velocidad lenta registrará mucho más movimiento que una velocidad rápida. Este es el parámetro con el que podrás controlar el movimiento de forma absoluta y directa.
  2. Usando la técnica del barrido o seguimiento: Con este método controlarás el movimiento relativo, es decir, serás capaz de conseguir “congelar” un objeto en movimiento, cuyo desplazamiento sea previsible, incluso aunque utilices velocidades de obturación relativamente lentas.

La sensibilidad o ISO.

Una vez con tu cámara en la mano, el primer parámetro que debes decidir, y que de lo que es fácil olvidarse si nos despistamos un poco, es el ISO. Que es la capacidad y rapidez de reacción del sensor de tu cámara ante el estímulo de la luz que lo alcanza.

Considero que este es el primer parámetro que debes modificar, encontrarás algunos autores que te digan que puedes tomar esa decisión al final, ajustarlo una vez hayas decidido cual será el diafragma y la velocidad con la que quieras trabajar. Empecé a fotografiar con película química, como sabes, los rollos de película están estandarizados para ofrecer sensibilidades determinadas y una vez dentro de la cámara no se puede modificar la sensibilidad, por eso, decidir acerca del ISO era la primera tarea de un fotógrafo “analógico”. En cualquier caso, encuentro más práctico tomar esa decisión al principio, partiendo de la base de usar siempre el menor valor posible de acuerdo a las circunstancias, si es necesario podrás modificarlo después (ventajas de la fotografía digital); la experiencia y sobre todo conocer bien tu cámara te llegarán a decir que ISO utilizar en cada momento sin necesidad de realizar una sola medición.

Cuanto más bajo es el ISO menor es la capacidad del sensor para reaccionar a la luz, a igualdad de condiciones lumínicas, necesitarás abrir más el diafragma o utilizar una velocidad de obturación más lenta, que si seleccionas un ISO mayor, para lograr una exposición equivalente.

El efecto, no deseado, de subir el ISO es que en sus valores más altos verás aparecer en tus fotografías “ruido digital de crominancia” consistente en unos artefactos, puntos, o manchas de color repartidas por toda la imagen y que estropean la calidad y apariencia de la fotografía. Aunque cada nueva generación de cámaras digitales mejora muchísimo en ese aspecto sigue siendo imprescindible hacer caso de la recomendación inicial: Configura siempre en mínimo valor de ISO imprescindible que te permita realizar la foto que deseas.

Los modos de exposición. Prioridad a la apertura, prioridad a la velocidad y modo manual.

Ya sabes que efecto provoca sobre tus fotografías el cambiar la velocidad de obturación o la apertura de diafragma y has seleccionado el ISO; es hora de empezar a hacer fotografías. Vamos a prescindir completamente de los modos de exposición automáticos de tu cámara (retrato, paisaje, nocturno, deporte, etcétera), tienes que olvidarte de su existencia si quieres progresar como fotógrafo y ver como mejoran tus imágenes. Los únicos modos de exposición que tienes que utilizar son los de prioridad a la abertura, prioridad a la velocidad y el manual cuyo dominio y control tiene que ser tu objetivo principal.

Prioridad a la apertura (A/Av)

Como conoces ya, la apertura depende de un elemento mecánico ubicado en el interior de los objetivos, el diafragma. Cuanto mayor es la apertura menor es el número f (p.e. un f/1.4 tiene mayor diámetro que un f/8, el primero dejará pasar hacia el sensor mucha más luz que el segundo, en este caso concreto una intensidad 32 veces superior).

Usando la prioridad a la apertura sólo tendrás que preocuparte de seleccionar el diafragma adecuado en función de si quieres conseguir una profundidad de campo mayor o menor. Si estás haciendo un retrato te interesará abrir el diafragma todo lo posible para intentar aislar el modelo del fondo. El exposímetro de tu cámara se encargará de adecuar la velocidad de obturación para conseguir una “exposición correcta“.

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50mm, f/2.2, 1/100, ISO 100. Usando el modo de prioridad a la apertura podrás seleccionar los diafragmas abiertos y dejar que la cámara ajuste la velocidad para centrarte en componer tus retratos. Observa como la combinación de una apertura grande y la cercanía a la retratada hacen que la profundidad de campo sea de un par de centímetros apenas.

 

Prioridad a la velocidad (S/Tv)

La velocidad de obturación es la rapidez con la que se abren y se cierran las cortinillas del obturador, este se encuentra justo delante del sensor de tu cámara y es el encargado de dejar pasar hacia este la luz procedente del objetivo durante el tiempo que tú hayas decidido.

Pensando en el movimiento te interesará utilizar este modo cuando quieras priorizar en tus fotografías congelar el movimiento, o bien, captarlo durante un amplio lapso de tiempo para conseguir reflejar estelas, o dotar a tu foto de cierto dinamismo. La cámara medirá la escena para ajustar la apertura de diafragma en consonancia.

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f/2.8, 1/2500, ISO 100. Utilizando el modo de prioridad a la velocidad podrás centrarte en congelar el movimento o, al contrario, buscar efectos como estelas o líneas. En esta foto una velocidad rápida ha permitido congelar el salto y el movimiento de la comba, fíjate en el aspecto que tiene, muy diferente al percibido por nuestros ojos.

 

¿Qué debes tener en cuenta cuando usas los modos de prioridad?

La luz. Nunca la olvides, ni confíes plenamente en la cámara, ella no sabe cuales son tus intenciones, si estás usando trípode o no, etcétera.

Cuando usas estos modos, la mayoría de las cámaras mostrarán la guía de exposición (la raya que se desplaza a derecha e izquierda para indicar si la foto quedará sobre o subexpuesta) en el centro y podrás pensar que está todo hecho. Fíjate bien en si alguno de los valores parpadea, en ese caso, la exposición no va a ser adecuada, la cámara te estará avisando de que con la apertura (modo A/Av) o la velocidad (modo S/Tv) que has seleccionado no puede realizarse una exposición correcta y deberás cambiar el valor hasta que el complementario deje de parpadear.

Vamos a suponer que seleccionas el modo de prioridad a la apertura, te interesa conseguir una buena profundidad de campo para sacar una plaza de un bonito pueblo con la mayor nitidez posible y usas un diafragma de f/16. La cámara ajusta una velocidad de 1/8 para lograr una exposición correcta. Si no estás atento, la foto te quedará correctamente expuesta pero movida, al utilizar una velocidad de obturación lenta. En ese caso deberías optar por abrir el diafragma, subir el ISO, o incluso modificar ambos.

Vigila siempre ambos valores, una exposición correcta no significa necesariamente que la foto sea buena y quede como tu quieres ;-)

El modo manual (M)

Dominar el modo manual es el objetivo de cualquier estudiante de fotografía. Seguramente te costará al principio, las cosas sucederán tan rápido delante de ti que no te dará tiempo a ajustar los parámetros y acabarás perdiendo algunas fotos pero con la práctica, y más pronto de lo que imaginas, conseguirás disparar en manual sin problemas.

En el modo manual tú estarás frente a la fotografía, decidirás su aspecto final sin intervención de tu cámara digital y es la mejor ayuda posible para aprender a “ver la luz” y comprenderla.

Te resultará más fácil usar el modo manual cuando las condiciones sean más previsibles y estables, cuando haya cierta consistencia en la intensidad de la luz (día despejado, fotografía en estudio…) y cuando no tengas que preocuparte por fotografiar situaciones que suceden o cambian rápidamente delante de ti.

Sal a la calle a practicar, no te autoimpongas la presión por tomar buenas fotos, y experimenta con el modo manual todo lo que puedas, repite la misma fotografía varias veces, jugando a sobreexponer y subexponer y observa lo que ocurre con la luz, de que manera queda dibujada es tus imágenes.

Toda esa práctica logrará conseguir que tus fotos sean cada vez mejores y te llevará a ir definiendo tu estilo personal que irá creciendo en la medida en que comiences a utilizar, de forma instintiva y sin pensar constantemente en ellos, los parámetros del triángulo de la exposición: ISO, apertura de diafragma y velocidad de obturación.

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  • Andrés Gc

    De las mejores paginas de fotografía sin duda alguna. desde la calidad de sus imágenes hasta el diseño de cada ilustración, recomendada.

    • Revela2 Estudio

      Hola Andrés,

      muchas gracias por tus amables palabras. Son un estímulo que nos empuja a seguir creciendo un poco cada día.

      Mil gracias,

      Isra

  • Patricia

    con este super tutorial hasta yo conseguiré hacer buenas fotos! Gracias!

    • Revela2 Estudio

      Muchas gracias Patricia, espero que te ayude. Puedes consultar cuanto necesites.

      Un saludo.