En búsqueda de la exposición perfecta, el Santo Grial de la fotografía.

El principio fundamental de la fotografía consiste en ajustar la exposición; en decidir con cuanta intensidad y durante cuanto tiempo deseamos que la luz alcance al sensor de nuestra cámara digital para obtener la fotografía que estamos buscando. Parece simple, realmente simple.
Debería ser igualmente sencillo, entonces, decidir cual es la exposición correcta en fotografía. Pero, ahora que lo pienso ya no parece tan sencillo, exponer correctamente puede ser tan complicado y complejo como fácil e intuitivo a la vez, buscar la exposición correcta en la fotografía puede llevarte toda la vida pero el camino puede ser tan apasionante como emprender la búsqueda del Santo Grial.

Cuando comencé a tomarme la fotografía como una opción profesional de futuro, me preocupé por asistir a los primeros cursos y talleres, en los que mis profesores, como debe ser, hacían especial hincapié en explicar la exposición e incidían sobre que factores determinan su corrección e idoneidad. En aquellos tiempos me empollé el sistema de zonas de Ansel Adams al dedillo, leía cualquier documentación técnica y científica sobre las propiedades de la luz y su comportamiento que caía en mis manos, y disfrutaba repasando las fantásticas guías de Michael Freeman (La exposición perfecta, en Amazon) o de Bryan Peterson, entre otros. Aprendí entonces que la exposición en fotografía es una materia tan rica, extensa y técnica como podamos imaginar pero también que una exposición perfecta, en términos técnicos, no tiene que ser necesariamente la más adecuada cuando queremos expresar sentimientos o emociones.

Recomiendo siempre manejar la técnica de manera solvente, conocerla lo mejor posible para poder romper, con el criterio adquirido, esas reglas de la fotografía que sin dudarlo nos harán ser mejores fotógrafos pero que en ocasiones supondrán un límite para nuestra creatividad y para la expresión del mensaje que queremos comunicar. La exposición perfecta sólo existe en nuestra cabeza, en la interpretación que queremos dar a lo que estamos observando, no obstante, conocer un poco mejor consideraciones básicas y saber de que manera “traduce” la luz nuestra cámara de fotos nos ayudará a mejorar nuestra forma de exponer, sea cual sea, el resultado que queramos obtener.

 

El exposímetro de nuestra cámara nos miente. ¿Por qué?

El exposímetro integrado de nuestras cámaras de fotos no es tan preciso como podríamos suponer y no es un problema de limitaciones técnicas o un defecto de diseño sino de concepción teórica. Los fotómetros miden la luz reflejada y están calibrados asumiendo que la exposición de lo que estamos fotografiando debe asemejarse a un tono medio en la imagen final. Eso significa que si tenemos ante nosotros escenas de baja o alta luminosidad, o el concurso de ambas en motivos de alto contraste lumínico, su respuesta estará lejos de la perfección, en cambio, funcionará de forma más precisa cuanto más equilibrado sea el porcentaje entre las áreas de luces y sombras.

Nuestra cámara de fotos no es capaz de distinguir que es lo estamos fotografiando, ni color alguno, sólo es capaz de interpretar que hay un conjunto de píxeles brillantes y otros más oscuros de los que hace un promedio algorítmico para determinar cual es la “exposición correcta”. Ese valor promedio es el que corresponde a la famosa tarjeta al “18% de gris”, seguro que te suena, ¿verdad? Bien, esto también es una pequeña mentira, la medición real de las cámaras se aproxima más al “12% de gris” pero lo comentaremos en otra entrada. Vamos a asumir ese 18% como un valor correcto.

Para entender esto mucho mejor veamos unos ejemplos.  He realizado tres fotografías consecutivas, bajo las mismas condiciones de luz natural. La primera a una pared blanca, la segunda a la pantalla apagada de un televisor y la tercera encuadrando de tal manera que el porcentaje de pared y de televisión sean próximos al 50% cada uno, dentro del encuadre. Como puedes comprobar, tanto la fotografía a la pared blanca como al televisor son grises ahora, lógicamente tienen diferentes densidades pero son grises. Por fin, en la tercera imagen el blanco de la pared es más distinguible e igual ocurre con el televisor, ahora parece negro; cuando el porcentaje de luces y sombras es similar el exposímetro funciona con mayor precisión.

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Foto 1. La medición que la cámara de fotos considera como correcta ha convertido la pared blanca en gris.
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Foto 1bis. Histograma prácticamente centrado, resultado de una medición donde la cámara interpreta la escena como una escena de un gris medio. Para conseguir una pared blanca deberíamos haber sobreexpuesto, al menos, 2 pasos respecto a la medición obtenida.
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Foto 2. El monitor mate negro se convierte en gris por efecto de la interpretación que hace nuestra cámara de fotos de la luz que recibe a través del objetivo.
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Foto 2bis. El histograma que debería estar desplazado a la izquierda se ha centrado. Para obtener una profundidad de negro más próxima a la realidad tendríamos que haber subexpuesto la fotografía en, al menos, 2 pasos de diafragma.
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Foto 3. Cuando el porcentaje de sombras e iluminaciones es equivalente al 50%, la exposición que nos da la cámara es más acertada, ahora el negro y el blanco, sin ser puros, están más definidos. 50% de negro en la imagen y 50% de blanco = gris medio interpretado por el fotómetro de la cámara.
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Foto 3bis. El histograma refleja un contraste casi perfecto entre las sombras, a la izquierda, e iluminaciones, a la derecha.

Aunque existen cientos de escenas y situaciones en las que este método de medir la luz que utilizan nuestras cámaras será muy adecuado, habrá otros momentos en que nuestras fotografías no hayan quedado bien expuestas para ni una sola de las áreas que aparezcan en ellas. Para ello tendremos que considerar la medición de nuestra cámara como un punto de partida e introducir las “compensaciones de exposición” que estimemos oportunas, o bien, aprovechar otras herramientas como la “medición puntual” que nos señalarán cual debe ser la exposición más precisa posible para una zona muy restringida de nuestra escena.

 

Exponer mirando el histograma. ¿Otra mentira?

Una vez hecha la fotografía, después de confiar en el fotómetro y de compensar la exposición según nuestra intuición o experiencia, podremos comprobar inmediatamente si la exposición nos ha permitido obtener el resultado que esperábamos. Para ello, y mucho mejor que comprobar la vista previa en el LCD, podremos echar mano del histograma. Aunque ver la foto en la cámara para tener una impresión general puede ser útil, decidir sobre la exposición fiándonos de ese método puede llevarnos a error, especialmente si disparamos en RAW debido a que zonas que aparentemente están sobre expuestas pueden contener información en realidad y, al contrario, zonas que den la sensación de ser totalmente negras pueden llegar a tener detalle cuando las veamos en nuestro editor de fotos favorito. Dependerá de la luminosidad, contraste o resolución del LCD.

El histograma es una herramienta más fiable pero ¿hasta donde? ¿Es real? Nos encontramos ante otra pequeña mentira. El histograma que muesta la cámara no está basado en los datos RAW proporcionados por el sensor sino en el JPEG creado por la cámara, con lo cual, la información que mostrará será engañosa y no nos dará una medida exacta del potencial que puede llegar a contener nuestro RAW. Aun así, es lo mejor que tenemos para evaluar, sin estar conectados a un ordenador, la exposición. Con un vistazo rápido veremos si existen partes sub o sobre expuestas y además podremos hacernos una idea sobre el contraste y el rango tonal de la escena.

 

Estrategias de exposición usando el histograma. El derecheo.

La técnica óptima para exponer en digital, siempre que se esté trabajando en formato RAW con la intención de editar los archivos posterioremente, es la conocida como “exposición a la derecha” o “derecheo del histograma”. Consistente, simplemente, en lograr que el histograma quede lo más ajustado a la derecha posible sin llegar a quemar las luces altas. Para lograr el “derecheo” pueden utilizarse diferentes métodos o trucos, siendo uno de los que más se ha popularizado la introducción de una compensación de exposición de +2EV, es decir, sobreexponer 2 diafragmas respecto a la medición, en modo puntual, que habremos tomado sobre la zona de las altas luces de la escena.

La estrategia de “exponer a la derecha” basada en el histograma tiene como único objetivo y beneficio conseguir la mejor relación posible entre información total y reducción de ruido en las sombras pero hay que tener en cuenta que un histograma “perfecto” no siempre nos va a dar la fotografía que estamos esperando y tendremos que hacer un ajuste de la exposición en post-producción.

Foto 4. Imagen expuesta derecheando el histograma hasta el aviso de altas luces quemadas.
Foto 4. Imagen expuesta derecheando hasta el final. Normalmente una imagen derecheada no suele estar acabada. Tendremos que ajustarla en el revelado posterior.
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Foto 4bis. Histograma perfectamente derecheado. Vemos que no se produce recorte en las sombras y eso nos ayudará a recuperar sus texturas manteniendo el nivel de ruido lo más bajo posible.
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Foto 5. Exposición sin compensar. Según la medición obtenida por la cámara.
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Foto 5bis. El rango dinámico de la escena capturada es muy amplio, y al no estar derecheado el histograma podemos apreciar un ligero recorte de las sombras.

 

La exposición fotográfica y el estilo personal.

Una vez que conocemos como exponer “académicamente” no está de más saber que no hay una exposición correcta, exclusiva para cada escena o motivo que fotografiemos. Para un mismo instante podemos encontrar diferentes “exposiciones correctas”, pueden gustarnos los contrastes, las sombras densas o las claves altas. Puede que prefiramos subexponer para reflejar un estado de ánimo sombrío o misterioso o sobreexponer para crear una luminosidad que contagie bienestar y alegría.

Aunque existen ciertas especialidades fotográficas (macro, paisaje, fotografía deportiva…) que tradicionalmente son más rígidas y no admiten tan fácilmente, por ejemplo, grandes áreas sobreexpuestas a o importantes áreas de sombras sin texturas no debes imponerte un límite que no haya que traspasar, con la práctica irás desarrollando tu estilo y te darás cuenta de cuando puedes dejar una escena prácticamente negra o cuando quemar importantes áreas de la imagen sin que el resultado sea fallido.

Consejo final sobre la exposición correcta y el derecheo.

Como está demostrado en decenas de artículos y publicaciones, “derechear el histograma” es la estrategia de exposición que más opciones nos garantiza de obtener el mejor RAW posible,  con alto nivel de detalle, un buen rango dinámico y el menor nivel de ruido posible a la hora de trabajar las sombras pero ¿hay que derechear siempre? La respuestas es sencilla, no. En ocasiones, bien sea por condiciones lumínicas cambiantes, o estar ante un trabajo que requiere trabajar con prisa y agilidad no podrás permitirte el derechear constantemente, sobre todo por el riesgo que supone sobrepasar el límite y llegar a quemar totalmente las luces altas, eso no tiene remedio. En estos casos siempre será mejor, ser un poco conservador e intentar conseguir una foto correctamente expuesta sin llegar al límite para evitar sorpresas.

Suelo aconsejar a mis alumnos que intenten visualizar las fotografías en su cabeza antes de disparar, que procuren tener claro cual es el objetivo, sentimiento e intención de la imagen que quieren tomar y que expongan en consecuencia. Si buscas una imagen oscura o muy contrastada puedes subexponer tranquilamente, aunque dentro de esa subexposición “derechees” el histograma. Para derechear no es obligatorio que acudas al extremo, sólo tan a la derecha como tu fotografía requiera.

Gracias por dejar tus comentarios e impresiones.

Isra
Fotógrafo profesional desde 2005, comencé a estudiar fotografía a los 19 años, estropeándome la ropa con revelador y discutiendo sobre la belleza del grano de la TRI-X 400. En el tránsito hacia la fotografía digital mantuve la costumbre de observar mucho y disparar lo necesario. He desarrollado mi trabajo en diferentes especialidades reportaje, estudio, interiorismo, producto, industrial, visitas virtuales...
  • Henry Tuchez

    Saludos Isra, no sabes cuanto valoro tus consejos sobre la exposición y la compensación :D

    • Revela2 Estudio

      Gracias Henry.

      No dudes en preguntar cuanto necesites si tienes alguna duda que resolver.

      Un abrazo