Herramienta de composición esencial.

Dentro de las fórmulas o normas de composición en fotografía la regla de los tercios es la más popular de todas, la que se enseña en primer lugar y la que nunca falta en cualquier manual o curso de fotografía que se precie, incluso muchos manuales de las cámaras la contemplan e incluyen unas breves instrucciones. Seguramente la popularidad de esta regla se debe a la “facilidad” para comprenderla y aplicarla, para crear un esquema visual de manera rápida y componer casi instintivamente con velocidad antes de realizar la fotografía, no deja de ser un regla derivada o una simplificación de la proporción aúrea de la que hablaré en otro capítulo. Como siempre comento, no soy el único, las reglas hay que conocerlas, interiorizarlas y olvidarse de ellas para después jugar con ellas, quebrarlas y decidir cuando nos sirven y cuando podemos ir un paso, o varios, más allá. Hoy empezaremos por conocerla, las siguientes fases te las dejo como “deberes de clase”, lograr los automatismos mentales requiere práctica, pero más práctica necesita el no tenerlos por dogma y saber como y cuando forzarlos. En cualquier caso, si está empezando a hacer fotografías, verás que si sigues esta regla, la fuerza e interés de tus fotografías mejorará mucho, y de manera inmediata.

¿En qué consiste la regla de los tercios?

Esta regla establece que una fotografía es más llamativa e interesante a la vista cuando el motivo principal, las áreas destacadas, o los puntos de atención significativos, se sitúan dentro de la imagen siguiendo líneas imaginarias, verticales y horizontales, que dividen la imagen en tercios. Fácil, ¿verdad?

Esto significa que la imagen queda dividida en 9 marcos iguales mediante una rejilla donde aparecen 4 intersecciones y 4 líneas de fuerza que son las que habría que tomar en consideración a la hora de componer y posicionar los elementos fundamentales de nuestra fotografía.

Este sencillo ejercicio geométrico tiene resultados realmente buenos. Nos ayuda a encontrar de manera muy efectiva un bance y equilibrio naturales, y confiere dinamismo y cierto grado de complejidad visual para lograr un mayor atractivo.

 

Ejemplos de la regla de los tercios.

regla-de-los-tercios-ejemplo-2-revela2estudioFíjate como en la foto se ha desplazado el piloto hacia zona superior izquierda, consiguiendo un equilibrio bastante efectivo, de esta manera también logramos dejar un “espacio de fuga” o aire en la parte derecha, en la dirección hacia la cual se dirige la moto de agua que es muy útil para recrear la sensación de movimiento. Compositivamente es un recurso clásico, dentro de los cánones, el dejar más espacio delante de la vista del retratado, o entre el objeto en movimiento y el punto de destino.

Cuando hablo de tercios libres y complejos, me refiero a que si en esas áreas se encuentran los motivos o sujetos principales de la fotografía, siendo los tercios complejos los que contienen esa información y los libres aquellos que nos sirven para contextualizar y enmarcar. La regla de los tercios nos permite jugar libremente con multitud de combinaciones permitiéndonos componer y enmarcar dejando áreas libres para enfatizar lo que realmente es importante dentro de la fotografía.

 

regla-de-los-tercios-ejemplo-revela2estudioMira como el horizonte coincide totalmente con la linea que indica el límite entre el primer y segundo tercio superiores. Habrás observado en muchas buenas fotografías de paisaje que el horizonte rara vez se sitúa en el medio de la imagen, a pesar de que es una tendencia natural a la hora de hacer fotografías. Cuando estamos empezando por instinto solemos dejar el horizonte centrado, debido a que así percibe el espacio el ojo. Prueba a desplazarlo hacia arriba o abajo y verás como tus fotografías cambian.

En la imagen de arriba hemos dejado que todo el peso de la imagen recaiga sobre el segundo tercio horizontal, así podemos evitar distracciones en un plano más abierto. En este caso el aire se dejó detrás del piloto para intentar recoger la espectacularidad de la estela de agua, en caso de haber dejado el aire por delante de la moto, haciendo coincidir al piloto con la primera línea vertical, la fotografía tendría una composición correcta pero sería más anodina.
regla-de-los-tercios-ejemplo-revela2estudio-3En el ejemplo superior la modelo ha sido desplazada hacia la izquierda, y se hizo un encuadre donde los ojos y la boca coinciden con las intersecciones de las líneas de los tercios, reforzando todavía más los puntos más llamativos del rostro de la persona retratada. El tercer tercio vertical libre conduce todavía mas, si cabe, la mirada del espectador hacia la cara de la modelo.

 

¿Tengo que aplicar siempre la regla?

Este método compositivo puede aplicarse en la mayoría de situaciones que podamos llegar a fotografiar aunque quizá habrá ocasiones en las que te cueste poder aplicarla, especialmente si estás fotografiando escenas abstractas, muy confusas y recargadas, o sin referentes principales claros.

Antes de realizar la fotografía tienes que preguntarte acerca lo que será importante en la imagen, como quieres presentarlo o cual es el estado de ánimo o sensación que quieres transmitir. Si aplicar la regla de los tercios te ayuda a expresar mejor tus ideas y emociones no dudes en aplicarla, pero si no es así lo mejor es que busques tu propio camino y no dejes que esta herramienta sea un freno para tus fotografías.