Vamos a comprender la velocidad de obturación. El control del movimiento.

La velocidad de obturación o tiempo de exposición es uno de los tres elementos del triángulo de la exposición y se controla exclusivamente mediante el obturador de nuestra cámara de fotos. El tipo de obturador más extendido y que se encuentra en las cámaras réflex es el denominado como de plano focal y no es más que un elemento mecánico, similar a una “cortinilla”, formado por varias secciones, que se encuentra situado en el cuerpo de la cámara, justo delante del sensor de la misma, permitiendo que la luz lo alcance cada vez que apretamos el disparador y bloqueándola el resto del tiempo.

El sonido característico, que podemos escuchar cada vez que tomamos una fotografía, además del propio del levantamiento del espejo, es el rasgueo de la “cortinilla” abriéndose y cerrándose para dejar pasar la luz que llega a través del objetivo.

Dos tipos de movimientos. Diferencia entre foto borrosa y foto trepidada.

Relaciona siempre la velocidad de obturación con la capacidad de la cámara para captar el movimiento, tanto el de los objetos y sujetos que estemos fotografiando como el de la propia cámara.

La velocidad de obturación afecta al movimiento captado en nuestras fotografías.

Cuanto más lenta sea la velocidad de obturación más tiempo estaremos permitiendo que la luz alcance al sensor y, a su vez, más movimientos captará este, tanto de los elementos que aparezcan dentro del encuadre como los propios de la cámara al ser manipulada por nosotros o movida por un tercer elemento (vibraciones, pulso, viento, disparar desde un objeto en movimiento, etcétera). Cuanto más rápida sea la velocidad de obturación menor será el movimiento que capturará el sensor de la cámara. Por eso una foto trepidada es la consecuencia de una velocidad de obturación demasiado baja, siempre en relación a la longitud focal que estemos utilizando, nuestro pulso o el movimiento relativo de la cámara; y una foto borrosa es consecuencia de una velocidad de obturación demasiado baja en función de la velocidad del motivo que estemos fotografiando y de la cercanía del objeto en movimiento. También, hay que tener en cuenta que puede ocurrir la combinación de todas esas  circunstancias.

Quiero recordar que es fundamental que seas consciente de que modificando la velocidad de obturación no estarás influyendo en la cantidad o caudal de luz que llega hasta el sensor (parámetro regulado por el diafragma) sino en el tiempo que la misma está incidiendo sobre el mismo.

Como evitar la trepidación y las fotos borrosas.

Movimiento y velocidad de obturación

Como regla simple para evitar la trepidación la velocidad de obturación utilizada debe ser igual o mayor que el número recíproco de la longitud focal utilizada (recuerda que en en cámaras con sensor APS-C el valor “real” de la longitud focal es superior al nominal). Es decir, que si estás disparando con una longitud focal de 200mm la velocidad mínima para evitar la trepidación debe ser, como mínimo de 1/200 en caso de utilizar una cámara de sensor completo y o de 1/320 si utilizas una cámara con sensor APS-C.

Ahora sabes que una foto que no esté trepidada no significa que no pueda estar borrosa por eso a continuación vamos a ver una serie de valores de referencia que tendremos que tener en cuenta a la hora de congelar el movimiento de nuestros motivos fotografiados.

1/60 – Por debajo de esta velocidad, las posibilidades de que a pulso obtengamos una foto trepidada son bastante altas.
1/125 – congela cualquier escena cotidiana, prácticamente estática.
1/500 – congela las carreras de los niños, sus juegos, la mayoría de los movimientos de espectáculos de baile, danza, etcétera.
1/640 – cifra mítica en la fotografía de deportes de motor, congela los vehículos y a su vez nos permite conseguir dinamismo en las ruedas (llantas y radios borrosos) a la vez que nos permite asumir la técnica del barrido con garantías.
1/1000 – podemos congelar la mayoría de las escenas en movimiento prácticamente con seguridad, velocidades más rápidas son útiles para fotografía científica, sincronización de flash a alta velocidad y efectos creativos que estudiaremos en otros capítulos.

Esto valores no significan que no podamos tomar fotografías a 1/60 o inferiores pero tendremos que ser cuidadosos a la hora de sujetar la cámara y evaluar el movimiento del motivo fotografiado.

¡Las reglas están para romperlas! ¿Recuerdas?

No todas las imágenes borrosas son malas, puedes darle la vuelta a la técnica para conseguir efectos creativos, el movimiento captado puede ayudarnos a crear dinamismo en una escena pero no dejes de lado conseguir dominar las normas básicas.

Espero que este artículo te haya servido para comprender mejor la velocidad de obturación; además de asumir que el ajustar una velocidad de obturación más rápida o más lenta puede hacer que tu imagen sea más oscura o más clara, me gustaría que pensases directamente en el efecto final  de la velocidad de obturación sobre las fotografías, que no es otro que el registro del intervalo de movimiento capturado.