El arte de vender fotografía química en tiempos digitales.

Si eres lector habitual de los foros americanos e ingleses probablemente hayas conocido durante las pasadas semanas el trabajo de Victoria Will, viralizado gracias a sus magníficos retratos de actores realizados durante la última edición del festival de cine independiente de Sundance.

Si todavía no conoces este proyecto, y te preguntas cual es la particularidad de esos retratos para haber tenido tanta difusión mediática la respuesta es simple: El colodión, un proceso de fotografía química del siglo XIX, del que existen diferentes variaciones, que obligaba a los fotógrafos a viajar con el laboratorio a cuestas por la necesidad de revelar inmediatamente después de toma (y yo me quejo de que me pesa la MK II con el 70-200 2.8, en fin).

Tinytipes, all copyrights belongs to Victoria Will
Ferrotipos, © Victoria Will. De izquerda a derecha, Kevin Bacon (este genio está en todas), Hugo Weaving (Elrond, en “El Hobbit”) y Cobie Smulders (Maria Hill, en “Los Vengadores”).

Atreverse a fotografiar de esta forma clásica, de lenta velocidad de obturación e impredecible resultado, a un conjunto de estrellas inmersas en la vorágine promocional de un festival de cine requiere mucho valor, seguridad y confianza, por ello, Victoria Will merece todo el reconocimiento posible. Si te gustan —espero que sí—, puedes ver más de sus hermosos ferrotipos en su página web.

Ahora bien, si es Victoria Will quien ha “re-popularizado” este proceso antiguo en 2015, no es la única fotógrafa actual que ha incorporado el colodión a sus habilidades fotográficas. Tenemos otros grandes ejemplos como el de Harry Taylor (Carolina del Norte), Josiah Morgan (Atlanta), o Michael Shindler (San Francisco) pero ¿es necesario ir a los Estados Unidos, para poder retratarse en una placa de vídrio o hierro?

El sueño húmedo del fallecido Señor Archer.

El sueño de ese espíritu errante, durante siglo y medio, no ha sido otro que el de tomar posesión del cuerpo alma de algún fotógrafo romántico y lo suficientemente loco, como para atreverse a montar un negocio de fotografía química en nuestros días. Lo ha conseguido. Y no ha tenido que viajar a los Estados Unidos.

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Señor Archer, Carrer de la Paloma, 15 Barcelona

Alberto Gamazo (Asturias, 1981) abrió a finales de 2014 un estudio de fotografía química en pleno barrio de El Raval de Barcelona, especializado en el proceso del colodión húmedo, un paso más complejo, si cabe, que el del ferrotipo (también basado en el colodión) usado por Victoria Will. Desde luego, hay que tener ganas, fuerza y valor para abrir un estudio fotográfico hoy en día pero si además huele a químicos la apuesta es de órdago. Parece que a Alberto le va mejor de lo que pensaba, y yo me alegro sinceramente.

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© Alberto Gamazo [Señor Archer]
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© Alberto Gamazo [Señor Archer]
Como sabes, en revela2estudio sentimos fascinación por los fotógrafos con carácter, los que demuestran su pasión por la fotografía y los que se empeñan en ir contracorriente, por eso, nos hemos puesto en contacto con Alberto, fotógrafo de primer nivel, con un punto canalla, que a tenido a bien concedernos una pequeña entrevista. Breve pero intensa, sigue leyendo.


[ENTREVISTA CON ALBERTO GAMAZO]

– El nombre de tu estudio es un homenaje directo al inventor del proceso del colodión húmedo, ¿cómo ha sido la investigación y la búsqueda de información desde el momento en el que nació la idea de “Señor Archer”? ¿Habías tenido contacto con el colodión antes de parir Señor Archer?

Frederick S. Archer es una figura trágica de esas que quizás solo el s.XIX supo generar tan bien, así que a la hora de perpetrar un estudio centrado en el retrato químico me pareció muy apropiado el homenaje. En cuanto la información/formación, al advenedizo al tema igual le parece que trabajo en un vacío porque por mi vertiente comercial con el colodión tengo quizás un perfil más público, pero realmente estoy subido a hombros de gigantes en este tema. En este país se practica mucho y muy buen colodión desde hace años, y si alguien tiene dudas solo tiene que acercarse a Vilassar de Dalt a finales de junio y flipar con que algo como el Revela-T se haga en un pueblo de 8000 paisanos.

Me había visto mucho material (vídeos, manuales de época y de ahora) antes de lanzarme a mancharme las manos (literalmente) con el tema, así que cuando empecé con la parte manual no me resultó tan marciano como a otros que lo ven prácticamente por primera vez, ya que desde que vivimos en un mundo fotográfico de unos y ceros hay quien ve positivarse una placa y flipa más que los negros con los trucos de magia.

-¿Cuáles han sido tus dificultades para encontrar el equipo necesario y el material fotográfico?

Me podría tirar el rollo y relatar una odisea romántica al respecto, pero la verdad es que es sorprendentemente sencillo, especialmente en Barcelona, reunir todos los elementos necesarios para la práctica del colodión, así que solo ha sido cuestión de ir priorizando lo más esencial y completando con elementos quizá más accesorios a medida que he ido juntando los fondos.

Tuve la fortuna de heredar una Sinar 9×13 que funcionaba perfectamente, para la que simplemente tuvimos que adaptar un par de chasis. El mercado de segunda mano de cámaras de gran formato, lentes Petzval y demás objetos de deseo del fotógrafo viejuno funciona como un tiro, así que por ahí poco problema también. En cuanto a los químicos, placas y materiales de laboratorio, y gracias a que en Barcelona hay desde hace años una red muy eficiente de colodionistas dedicados, simplemente hubo que llamar a un par de puertas concretas que además llevan trabajando con fotógrafos químicos desde la noche de los tiempos. Invito a cualquiera que le interese el tema a que me escriba y en dos minutos le pongo sobre la pista de todo lo indispensable para meterse en esta locura de andar por casa.

– Personalmente soy un firme defensor de la “artesanía” fotográfica, entendiendo como tal el conjunto formado por el estilo del fotógrafo, el proceso de captura, y el acabado y entrega final de las imágenes. En los tiempos que corren para la fotografía en este país, pienso que ese valor añadido que propones en tu estudio es indispensable para intentar abrirse hacerse con un hueco comercial, y sobrevivir, ¿fue esa tu principal motivación?

Mi principal motivación fue que me encontraba en un momento de frustración y crisis existencial con mi trabajo en digital y cada vez me encontraba gravitando más y más hacia este tipo de procesos, filosóficamente opuestos al aquí te pillo aquí te mato del tipo de foto con la que me estaba ganando la vida hasta entonces. Sumergirme de lleno en esta forma tan particular de hacer fotografía, y tan contraintuitiva al principio respecto a la disciplina fotográfica en la que me eduqué, ha sido un proceso muy liberador, y que me ha permitido volver al redil digital ocasionalmente con unos mimbres más sólidos que antes. Como además no había ningún estudio en la zona que se dedicara comercialmente al tema, decidí que era un momento tan bueno como cualquier otro para abrir uno.

– Gracias a Señor Archer, también he descubierto a un fotoreportero y retratista cojonudo, me refiero a tu perfil digital. Geniales los retratos de personajes famosos y los reportajes como el de Albert Rivera, donde demuestras un dominio de la luz y del lenguaje fotográfico extraordinarios. Pienso que tu estilo intimista, cercano y un punto voyeur cuadra a la perfección con lo que ofrece señor Archer.
Además de las lógicas diferencias propias del proceso, la metodología y la técnica, no encuentro distancia entre el Alberto digital y el químico, esa consistencia dice mucho sobre tu manera de entender la fotografía. ¿Podrías decirme si estoy equivocado o si realmente tú percibes que sí hay dos fotógrafos diferentes? 

Apenas me llegan las neuronas para ser un fotógrafo, ¡como para ser dos! No, la parte más nuclear de mi fotografía es tan instintiva que es inevitable que el sustrato visual sea el mismo independientemente del medio. El 98% de lo que disparo es retrato, pero si mañana me diera por el paisaje, seguro que alguien con un ojo decente podría pillar las fotos y ver que las ha hecho el mismo menda. Supongo que es algo bueno desarrollar un estilo propio, pero yo no podría desarrollar otro aunque me pusieran una pistola en el pecho, así que poco mérito ahí.

– ¿Abordas de la misma manera al retratado para tus encargos editoriales y al de estudio?

Lo que si noto es que el trabajar simultáneamente dos aproximaciones al retrato que son metodológicamente tan divergentes me han proporcionado más recursos en las dos: el colodión me ha hecho mejor fotógrafo digital, más paciente, más detallista, más conservador en el buen sentido del término si es que lo tiene, y mi trabajo digital me ha proporcionado más herramientas a la hora de tirar en químico. Es una relación incestuosa muy fructífera, como dos primos de la Alabama profunda, o los fulanos esos de Juego de Tronos.

– ¿Podrías mencionarme algún fotógrafo cuya referencia suelas tener presente o te haya inspirado más para definir tu estilo, la tienes?

El cerebelo no me funciona así, la verdad. Digamos que tengo un cacao impresionante de referencias, no solo fotográficas, ni siquiera visuales, y en el momento de disparar se someten a una picadora defectuosa que deja pasar grumos como puños de una cosa pero unas hebras de otra, y a lo mejor algo de lo que haya desayunado ese día, y entonces me acuerdo de la postura tan anatómicamente herética de un caballista de estos de Gericault pero que de una manera incomprensible funciona, o de la pedante meticulosidad lumínica de Crewdson que sale una mano de la foto y te tira para adentro de la solapa, o de un relato de Salinger o de Quiroga en el que dejas de ver letras y empiezas a oirlas o a olerlas, y todo eso pues va teniendo una incidencia y al final resulta un producto visual que no se parece a nada de eso (ya me gustaría) pero que bebe de alguna manera de todo ello. Otro día me pregunto que cómo iluminaría esto Yousuf Karsh, o dónde se pondría Lorca Di Corcia y creo que lo hago igual y no se parece una puta mierda, pero ya he aprendido algo. A veces simplemente es que no hay nadie al volante, para qué te voy a engañar. Voy a hacer un reportaje y cuando me doy cuenta ya llevo sesenta y pico disparos.

– Si lo que acabas de comentar no es pasión por la cultura, y no sólo la fotográfica, no sé lo que será. A un fotógrafo no lo hace una cámara de lujo, lo construye la curiosidad por todo lo que tiene enfrente, incluso por muy tangente que sea. Para acabar, y no darte más el coñazo, quería darte la enhorabuena por el proyecto, y desear que tu trabajo obtenga sus frutos; el crédito artístico y personal de muchos de los que amamos la fotografía ya lo tienes, aunque sepamos que no puedes comer solo del cariño. Algunos de los lectores del blog, son estudiantes de fotografía y antiguos alumnos a los que, además de enseñar la técnica, nos gusta contagiar precisamente la pasión por este arte. ¿Puedes comentar cuales son tus emociones, alegrías o adicciones dentro del mundo de la fotografía?

Concentro aquí las gracias sinceras por las flores que me has ido tirando durante la entrevista, jaja. No es fácil poner negro sobre blanco esa parte emocional de mi relación con la fotografía, es algo puramente químico, nunca mejor dicho, que todos los que nos dedicamos a esto entendemos pero que pocos podemos explicar satisfactoriamente. Básicamente se resume en la satisfacción de que por voluntad tuya, existe algo nuevo en el mundo que hace un rato no existía, y que en el mejor de los casos ese algo es reflejo de algo que llevas contigo, quizá desde hace muchos años. Algo que es solo tuyo y que sin embargo puedes expresar de una manera que haga identificarse a mucha gente que no tiene nada que ver contigo en el otro 99,9% periódico de su existencia. Si eso no es motivo suficiente para levantarse de un salto todas las mañanas, me la corto y me hago monja, que decía el otro.

– Espero que no te la cortes. Mil gracias.

¡A tí!


Como has podido comprobar, Alberto, además de un tipo auténtico, es un fotógrafo excepcional que ha fotografiado a un buen número de políticos, actores, intelectuales y personajes variados de una manera magistral y que, gracias a la selección de fotografías que el mismo nos ha enviado, te invito a conocer con el detenimiento que se merece. También lo podrás encontrar en su página o en muchas de las entrevistas del magazine Jot Down.¿Quieres inspiración para tus reportajes? Estoy convencido de que no perderás el tiempo.

Erika Lust
Erika Lust, por Alberto Gamazo
Andoni Zubizarreta
Andoni Zubizarreta
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Toni Segarra, por Alberto Gamazo

Como colofón, este vídeo sobre Señor Archer, donde habla nuestro protagonista de hoy.

SEÑOR ARCHER
Calle de la Paloma, 15 – El Raval, Barcelona
932695504 – senorarcherbcn@gmail.com

Recuerda que puedes escribir tu comentario al final, será un placer contar con tu participación.

Isra
Fotógrafo profesional desde 2005, comencé a estudiar fotografía a los 19 años, estropeándome la ropa con revelador y discutiendo sobre la belleza del grano de la TRI-X 400. En el tránsito hacia la fotografía digital mantuve la costumbre de observar mucho y disparar lo necesario. He desarrollado mi trabajo en diferentes especialidades reportaje, estudio, interiorismo, producto, industrial, visitas virtuales...
  • Patricia

    Un articulo y una entrevista realmente interesantes. Gracias! Lo comparto :)

    • Revela2 Estudio

      Muchas gracias Patricia, escuchar las opiniones de fotógrafos interesantes puede ser tan instructivo como ver sus trabajos.
      Saludos!